La magia de la televisión en la frontera
2022-11-24 08:32:09 AM
RECUERDOS: A medida de que se acerca la fecha en que estaremos celebrando el 123º aniversario de nuestra ciudad, cuya historia sobre sus orígenes hemos conocido a través de varias publicaciones, también afloran recuerdos de hermosas y únicas épocas pasadas que hoy día, nuestros jóvenes y niños ignoran por completo lo que eran y lo que significaba para las personas de aquel entonces.
La magia de la televisión en la frontera

En el año 1965, iniciaba su transmisión en Asunción Canal 9 TV Cerro Corá, en blanco y negro, por supuesto. Como habrán de suponer, un porcentaje mínimo de la población tenía la posibilidad de disfrutar de tamaño entretenimiento ya que un televisor de las marcas, Telefunken y Philips, de 20 pulgadas y de 12 canales en VHF, costaban de 1.200 a 1.500 guaraníes, una suma muy elevada para la época. No está demás recordar que quienes no tenían tan preciados aparatos, visitaban a diario a los vecinos que sí o tenían.

Al comienzo, la señal del novel canal no llegaba a más de 20 kilómetros a la redonda y solo se podía decepcionar con altas antenas externas tipo parrilla, o sea que, ni pensar en captar dicha señal a 360 kilómetros en línea recta, que es la distancia desde Asunción a nuestra ciudad Pedro Juan Cabalero, era desde todo punto de vista, imposible.

Tal es así, que debido a su situación geográfica, frontera (invisible) con el Brasil, la población fronteriza, paraguayos y brasileños podían disfrutar de la magia de la televisión brasileña emitida por la poderosa Red O Globo, a través de una de sus tantas componentes a lo largo de todo el Brasil, TV Morena que emitía su señal desde la ciudad de Campo Grande, que luego pasaría a ser capital del novel estado de Mato Grosso do Sul, desprendido del gigantesco estado de Mato Grosso.

De esa forma, la población pedrojuanina y pontaporanense disfrutaba de las telenovelas producidas por la propia Globo, sus noticieros, programas deportivos y de entretenimientos para niños entre otros, todo esto en blanco y negro, hasta que apareció un invento que permitía ver los programas en “colores”. Era una especie de protector de pantalla que al ser colocado las imágenes adquirían varios colores producto de la mezcla de los 4 colores básicos, pero que su vez, no diferenciaban rostros de cuerpos ni de objeto, como resultado, muchas veces rostros azules, cuerpos verdes, calles rojas, en fin, una mezcla indefinida de colores, pero, lo importante era ver la televisión en “colores”.

Al igual que en Asunción la gran mayoría de la población fronteriza no tenía la más mínima posibilidad de comprar u televisor de las marcas, Philips, Philco Ford, Semep, Sanyo, Sharp u  u otras marcas de la época que para su buen funcionamiento dependían de una antena externa o una interna tipo bigote, pero con “bombril” (invento de los televidentes) en las puntas para mejor recepción, Por tal situación, el Prafeito de Ponta Por, posiblemente era Aires Marques, había mandado construir en la parte de atrás de la Prefeitura un anfiteatro al aire libre con graderías en cuyo escenario, bastante pequeño por cierto, el único protagonista era un televisor mayor que 20 pulgadas para que las personas puedan disfrutar sin tener que molestar a los vecinos. La hora en que más gente se juntaba, en ese lugar y en las casas frente al televisor, era las 20:00 horas para “asistir a novela  das oito” de la red O Globo y por si alguien se llegaba a perder un capítulo, debía comprar una de las revistas especializadas sobre el tema o leerlas  en las peluquerías o salones de belleza.

A la par de que iba pasando el tiempo, Canal 9 de Asunción se mudó a su local propio en el barrio Sajonia donde actualmente se encuentra. Allí instaló una torre de al menos 200 metros y una potente antena que permitía captar su señal a cienos de kilómetros de distancia, incluida la ciudad de Pedro Juan Caballero, aunque para eso, se necesitaba una antena bien alta acompañada de un elemento fundamental llamado “búster”, un potenciador de señal consistente en dos aparatitos rectangulares que era colocados, uno en la antena y el otro adherido al televisor. Fue así que algunos pocos “suertudos” podían disfrutar, a veces mal y a veces bien, dependiendo del clima y de la hora, de las programaciones de Canal 9 TV Cerro Corá, sin dejar e lado los programas de TV Morena que o si tenía siempre buena señal.

Después, con el paso de los años legó la televisión a colores y los dos canales que existían en Asunción instalaron en esta parte del país sus antenas repetidoras llegando con señales nítidas eliminando de esa forma la necesidad de instalar antenas altas con búster. Lo que vino después, televisión por cable, satelital, internet etc. Ya todos conocen por lo que ya no corresponde entrar en detalles.

“Radio Imperio FM, rescatando nuestra historia”



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