Vacunas Anticovid utilizadas como “atractivo turístico”
2021-05-12 - Locales
Aunque parezca mentira, ante la cantidad inmensa de personas que van llegando a los Estados Unidos de América procedentes de países sudamericanos con la intención de acceder a la vacuna Anticovid, el Gobierno del país del “Tío Sam” habilitó la vacunación a ciudadanos no residentes, pero con una intención única que les está dando resultandos lucrativos.
Vacunas Anticovid utilizadas como “atractivo turístico”

Hasta hace un par de meses atrás, las vacunas Anticovid en los Estados Unidos eran únicamente para los ciudadanos y residentes en el país. Aún así, no paraban de llegar a Miami, Florida, miles de personas procedentes de países sudamericanos donde las vacunas Anticovid llegan a cuenta gotas y los casos de contagios y fallecimientos aumentan diariamente a ritmo vertiginoso.

 Posiblemente, el gobierno de Joe Biden habrá hecho un cálculo de la cantidad de personas que a diario arriban, en su gran mayoría en el aeropuerto de Miami y cuánto gastaría cada una de ellas durante su estadía en el país en concepto de tasa portuaria, alojamiento, alimentación, transporte, compras, entre otros gastos y habrán llegado a la conclusión de que comparando con el precio de la vacuna, que no supera los 16 dólares, es buen negocio utilizarla como “carnada” para quienes gastarán un mínimo de 1.000 dólares.

De esta forma, la vacuna Anticovid se ha convertido en un “atractivo turístico” que viene generando el ingreso de una importante cantidad de divisas al país. Para tener una idea del atractivo que genera la aplicación sin restricciones de dicha vacuna, solo desde Paraguay ya fueron a los Estados Unidos unas 4.000 personas, y según las agencias de turismo, a diario están viajando un promedio de 230 personas, en tanto que las reservas de pasajes ya están llenas hasta el mes de junio.

Lamentablemente, son muy pocos los paraguayos que pueden tener ese privilegio, mientras que   el resto de la población, gracias a la ineptitud del gobierno de Mario Abdo Benítez, tiene que resignarse a ver morir a sus amigos y seres queridos mientras espera que alguna vez, si es que no fallece antes, le alcance la vacuna que viene a cuenta gotas, a un ritmo tal,  que llevaría al menos 2 a 3 años para que se vacunen todos aquellos que sobrevivan a la pandemia.

Redacción Radio Imperio 103.1 FM.  



COMENTARIOS

Radio Online